29/12/15

De tour por Cracovia y excursión a Auschwitz

Dzién dobry! (buenas en polaco)

¿Cómo van los últimos días de 2015? Os ha caído alguna inocentada?

Estamos en el tren de camino a Wroclaw y aprovechamos que tenemos 3 horas por delante para escribiros que hay mucho que contar. Como os dijimos por facebook, estos dos últimos días en Cracovia han sido muy intensos.


Llegamos a nuestro hotel el 27 por la noche y como ya era tarde, solamente salimos a comprar algo de comer a un supermercado que había al lado. Estamos en el hotel Alexander II, que está muy cerca de la estación de trenes y del casco antiguo. Apuntad!

El 28 por la mañana fuimos a hacer un Free Walking Tour. Esta empresa de tours guiados gratuitos está en la mayoría de grandes ciudades europeas y ofrece recorridos por las ciudades con explicaciones en diferentes idiomas. La consigna es, que al final, puedes pagar la voluntad, lo que te haya parecido que cuesta e incluso nada. 
El tour empezó a las 10 de la mañana desde la Plaza del Mercado, justo enfrente de la emblemática basílica. Hay muchos guías similares con sus típicas banderitas, así que es fácil encontrarlos. La verdad es que vale la pena, porque suelen contarte cosas muy interesantes desde una perspectiva local y cosas que no salen en las guías. 

La basílica de Santa María, con sus dos torres, es su monumento más emblemático. Cada día en la hora en punto un trompetista toca unas notas de la misma melodía durante un rato hasta que alarga una nota que marca el final de la función. Cuenta la leyenda que un ejercito que se acercaba a atacar Cracovia disparó una flecha al vigía de la torre atravesándole el cuello, razón por la cual dejó de tocar al instante. Ésta es la manera de rememorar ese momento. 


La Plaza del Mercado es una de las más importantes de Polonia y la plaza medieval más grande de Europa. La llamada "Rynek Glowny" está rodeada de casas antiguas, palacios e iglesias y está siempre animada. 
En época navideña hay multitud de puestos de comida en los que degustar platos caseros tradicionales sentado en mesas en la misma plaza, acompañados de un buen vino caliente.






En un lado de la plaza se encuentra la Torre del Ayuntamiento, también conocida como Torre del Reloj. Tiene 70 metros de altura.


La torre, de estilo gótico, es lo único que se mantiene del gran complejo que era el edificio original del ayuntamiento. Actualmente se puede subir a lo alto de la torre por unas escaleras estrechas y poder ver unas vistas generales de la plaza. Cuesta unos dos euros.






En esa misma plaza se puede ver esta curiosa escultura de una cabeza de mujer que el artista Igor Mitoraj realizó en 1999.


En el centro de la plaza se encuentra el Mercado de los Paños. Antiguamente era el centro de los negocios de la ciudad, donde los comerciantes intercambiaban todo tipo de objetos. Actualmente se puede admirar la diversa artesanía polaca (como joyas con ámbar, cerámicas, juegos de madera...) y comprar todo tipo de souvenirs, pero a precios más elevados que en zonas más alejadas del centro.




Como hemos dicho alrededor de la plaza se pueden encontrar bellos rincones que admirar y calles por las que pasear:




Alrededor del casco antiguo se pueden ver segmentos de la muralla defensiva y de las torres que protegían Cracovia de los enemigos en tiempos medievales. La Barbacana, como se conoce a estas construcciones en Polonia, hace referencia a la fortificación defensiva circular que a su vez era punto de entrada a la ciudad. En ella se pueden contar hasta 130 huecos donde esperaban los arqueros las órdenes de disparar.




Desde ahí comienza el conocido como "camino real" que llega hasta la colina de Wawel. En este montículo se encuentran la Catedral y el Castillo de Wawel.
La Catedral es la más importante de Polonia debido a que es donde se celebran la mayoría de actos religiosos del país. 

Como se puede ver en esta foto, llama la atención la variedad de estilos en la construcción de esta catedral. Siendo inicialmente gótica, tras las reconstrucciones posteriores se fueron incluyendo elementos barrocos y renacentistas.



Acabamos el tour sobre las 12:30 y aunque para los españoles aún es pronto para comer, con la caminata ya teníamos hambre. La guía nos había recomendado unos cuantos sitios y casi por casualidad aparecimos enfrente de uno de ellos. Se llama Polakowski. Es una especie de buffet baratísimo y delicioso de verdad. Hemos comido por 4 o 5 euros unos platazos de sopa, pollo con verduras, pierogi (típicas empanadillas polacas cocidas y rellenas) que nos han encantado. Para beber hemos probado una bebida roja típica que se llama Kompot, que es una bebida de fruta cocida con azúcar y especias. Os lo recomendamos!


(sopa de verduras, pollo con verduras y kompot)

(pierogi)

Después de comer hemos ido a visitar el Gueto y el Barrio Judío. Hemos cogido el tranvía que cuesta muy barato y va bien porque cruza la ciudad de punta a punta. Recomendación! Siempre comprar tiquet aunque veáis gente que no paga y no os olvidéis de validarlo una vez dentro en las varias máquinas que hay para ello. Por qué? Porque hemos presenciado como hay bastantes controladores vestidos de paisanos que pillan a la gente y les caen multas de 20 euros para arriba insitu. Además por lo que hemos leído es algo que sucede muy frecuentemente y nos da un poco la impresión que van a cazar al turista, porque no hemos visto que pillaran a ningún local. 

Hemos visitado la Plaza de los Heroes del Gueto, donde se encuentra un Memorial por los judíos que en esta misma plaza eran agrupados para ser llevados a Auschwitz.


Volviendo al tema del Barrio Judío, es la zona donde vivió la comunidad hebrea hasta la Segunda Guerra Mundial, en que fueron trasladados a otra zona, el Guetto, más alejado del centro. Muy cerca se puede ver la fábrica que se hizo famosa en la película "La lista de Schindler" de Spilberg. Se llama la Fábrica de Oskar Schindler y actualmente es un museo que vale la pena visitar.

Hemos hecho la vuelta caminando y de subida hemos pasado por la bonita iglesia de San José, de estilo neogótico.

Hemos paseado por las calles ya iluminadas, hemos parado a tomar un chocolate caliente en Krakowska Manufaktura Czekolady, que es una chocolatería que quita el sentido. Eso sí, es un pelín diferente que en España. Nos hemos pedido un chocolate deshecho y lo que nos han traído ha sido un vaso con una tableta de chocolate fundida, a palo seco. Os recomendamos que lo pidáis con leche, porque sinó los niveles de azúcar se os dispararán al instante. Además que aquí no saben lo que son los melindros ni los churros para acompañar jaja 

Buscando algo con lo que acabar de llenar el estómago, hemos ido a las paraditas navideñas que hay en la plaza. Y no sabemos si ha sido peor el remedio que la enfermedad, porque pensábamos que estas cositas de la foto serían como unas pastitas dulces y al probarlas nos ha venido un sabor de humo revenido. 

Eran en realidad "Grilowany oscypek z zurawina" quee es queso ahumado hecho al fuego y con salsa de arándanos. Pero verdaderamente tenían un sabor muy fuerte a ahumado que no nos ha acabado de convencer. 

Y a las 19:40 Mike tenía una sorpresa. Hemos ido a un sitio que no os debéis perder si venís a Cracovia y si os gustan las emociones fuertes. 


Se llama "Lost Souls" y es una combinación entre pasaje del terror con habitaciones de escapismo. Somos fans de las "escape rooms" y en Barcelona hemos ido a unas cuantas, pero esto no tiene nada que ver. Para empezar estás a oscuras y entras con una única linterna. El recorrido está super bien ambientado (olvidaros del hotel Kruger del Tibidabo y chorradas de esas) y vas pasando por salas teniendo que buscar llaves o combinaciones de candados para poder avanzar, teniendo en cuenta que hay "cosas" que en cualquier momento te pueden aparecer y perseguir. Buenísimo!


Después de eso hemos ido a cenar y de nuevo, casi por casualidad nos hemos encontrado con un restaurante que llevábamos en la lista desde Barcelona, que se llama Gospoda Koko. Este restaurante a parte de estar todo buenísimo de verdad, está tirado de precio. Este menú que veís en la foto que consta de una sopa, una ensaladita y un plato de pollo (en una decena de variedades distintas) nos ha costado 4 euros! Mike se ha cogido un platazo de pierogi delicioso (con 10 pierogi) por 2 euros! En concreto pierogi Ruskie, que están rellenas de puré de patatas, queso fresco y cebolla dorada. Así que ya sabéis, venir a Polonia con hambre porque aquí se come de maravilla.

(menú por menos de 4 euros... ¿cómo te quedas?)

Ya de camino al hotel hemos pasado por delante del imponente Teatro de la Ópera de la ciudad.



Nos hemos ido pronto al hotel y sobre las 11 ya estabamos durmiendo, porque hoy hemos madrugado a las 6:30 para ir de excursión a Auschwitz. 

Hemos ido a la estación de autobuses y hemos cogido el que va dirección Oswiecim Muzeum, que cuesta unos 3 euros y tarda 1 hora y cuarto. Salen con bastante frecuencia, pero cuanto antes lleguéis mejor.
Hemos llegado sobre las 9 y hemos ido a contratar una visita guiada. Auschwitz es gratuito (sólo tienes que ir a la taquilla y pedir una entrada) pero entrar con guía es 100% recomendable, ya que no es lo mismo que ir leyendo un libro o quedarte sólo con las pequeñas descripciones que hay en las salas. Hay guías oficiales en diferentes horarios e idiomas, pero se llenan muy rápido, así que es recomendable reservar por internet o ir pronto, como nosotros. 
Los tours cuestan guiados cuestan 10 euros. Como no quedaban en español lo hemos cogido en inglés y a las 10:30 y ha durado unas 4 horas.
(En la entrada se lee el irónico "El trabajo nos hará libres")

Todos sabemos lo que fue y supuso Auschwitz así que tampoco vamos a entrar en detalle, lo que sí que es cierto es que impresiona y obviamente os recomendamos que lo visitéis por razones evidentes. Hoy en día es un símbolo del holocausto y monumento a la memoria de tantísima gente que perdió la vida allí.




Se pueden visitar los barracones convertidos hoy en salas de museos sobrios en los que se muestran imágenes, objetos reales de los prisioneros, explicaciones, testimonios...



La visita muestra fielmente lo que tuvo que ser el día a día de las personas que pasaron por aquí y no hay palabras para explicar las sensaciones que nos embargan al caminar por estas calles, casas y pasillos y conocer tantos detalles y historias personales. Es realmente impactante.



Sorprende además porque es mucho más grande de lo que pensábamos. Se puede visitar el campo principal Auschwitz I y luego otro anexo mucho más grande Birkenau a 3 kilómetros al que se llega en shuttle bus gratuito. 


Tened en cuenta varias cosas en cuanto a la visita. No se pueden entrar mochilas o bultos grandes (los tendréis que dejar en consigna por menos de 1 euro), desayunad bien porque la visita es larga y aprovechad el break de 15 minutos para ir a WC y para comprar algo rápido que echaros a la boca. Si váis en invierno id abrigados, pues aunque se va entrando en salas, gran parte de la visita es exterior y puede que haga mucho frío! (como hoy) y tened en cuenta el horario de vuelta y qué bus queréis coger... ah! y luchad por poder entrar aunque sea a la fuerza, porque si no cabéis en el bus probablemente os tengáis que esperar una hora al próximo! 

Hemos vuelto a Cracovia a coger las maletas del hotel y hemos ido a la estación a comprar los billetes de tren dirección Wraklow por 10 euros que ha salido a las 18:20.

Mañana haremos un "Wraklow Express" porque por la noche vamos hacia Poznan.

Os saludamos desde el tren, en el que todavía seguimos! Besos mundileros!

27/12/15

Un día en Varsovia, la capital de Polonia

Buenas! Qué tal mundileros?

Nosotros muy bien. Os saludamos desde Varsovia, nuestra primera parada en Polonia. Como veréis en las fotos, en esta ocasión viajamos bien acompañados por nuestro buen amigo Alberto.

Llegamos al aeropuerto Modlin sobre las 19:30. Para llegar al aeropuerto hay autobuses directos y tren. El tren cuesta la mitad de precio, pero primero hay que coger un autobús hasta la estación de trenes. El pequeño trajín a nosotros nos compensó y nos decantamos por el tren. El tren cuesta unos 4 euros y el bus directo unos 8. No hay mucha diferencia, lo sabemos, pero casualmente teníamos a tiro de piedra los dos, y..."la pela es la pela".

Entre bus y tren tardamos 1 hora. Llegamos al Novotel sobre las 21:00. El hotel está súper bien, sobretodo porque está a 10 minutos de la estación Central y por las vistas tan chulas que teníamos de Varsovia de noche desde la habitación (en la planta 20) y desde la planta 31.


Por la mañana las vistas también eran impresionantes. Recordaba un poco a algún hotel de las Vegas, aunque el estilo soviético del edificio no deja lugar a la duda: estamos en Polonia.


Sobre las 8:30 bajamos a desayunar y nos pusimos las botas. Lo reconocemos, nos encantan los desayunos buffet y somos de los que nos levantamos una y otra vez. Eso sí, siempre dejamos los platos vacíos :-P


Sobre las 9 y poco hemos empezado a patear la ciudad.

Varsovia (Warszawa en polaco), la capital de Polonia, es la ciudad más grande del país con casi dos millones de habitantes. Es una ciudad bastante gris, sobretodo las zonas alejadas del centro de la ciudad. Cosa que agudiza el clima, que en invierno suele ser frío y con pocos días soleados.

Nosotros hemos pillado un tiempo buenísimo de momento (se espera que bajarán en los próximos días) y hasta hemos encontrado rincones más coloridos.


Justo enfrente del hotel tenemos el Palacio de Cultura y Ciencia de la ciudad (el edificio que destacaba por su iluminación verde en la foto nocturna de la ciudad), regalo de Stalin a Varsovia. Este edificio de arquitectura socialista y que este año 2015 cumple 60 años, alberga bibliotecas, exposiciones, salas de cine, una orquesta, etc... y en el piso 30 hay un mirador que por unos 5 euros se pueden ver vistas panorámicas de la ciudad.

Este edificio es el más alto de toda Polonia (con 237 metros)

En el vestíbulo del edificio... Wesolych Swiat (Feliz Navidad! en polaco)

Nos ha quedado claro que a los polacos les encantan las navidades. A lo largo de su Krakowskie Przedmiescie (su calle más famosa por incluir los edificios más importantes de la ciudad) se pueden encontrar decenas de decoraciones XXL como éstas en las que hemos disfrutado como niños.





  

Hemos llegado al casco antiguo de la ciudad, en polaco "Stare Miasto". Esta zona cuenta con más de 700 años de historia. La Ciudad Vieja fue arrasada durante la Segunda Guerra Mundial y fue reconstruida de la nada. La UNESCO la incluyó en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1980.

En esta zona el ambiente navideño es aún más evidente con un gran árbol de navidad, luces por doquier, iluminación en la fachada del castillo, una pista de patinaje sobre hielo, varios mercadillos navideños, etc... 


A la derecha de la imagen se puede ver el  Castillo Real (Zamek Królewski). Los domingos es gratis y... hoy es domingo! así que nos ha venido perfecto para visitarlo. Normalmente vale algo más de 5 euros así que tampoco nos hubiéramos arruinado eh.
Es interesante si te gusta ver como vivían reyes y familias reales y si te gustan mucho los estilos recargados. Este castillo fue residencia del rey polaco hasta 1795. Actualmente está repleto de estancias donde predominan lo dorados y el brilli brilli, objetos en exposición, pinturas de artistas reconocidos, los muebles intactos de sus antiguos habitantes, grandes espejos, esculturas, etc...


       

 

No diremos que no vale la pena, pero tampoco es una visita imprescindible. Si sólo tenéis un día en la ciudad, tal vez no valga la pena que entréis.

Al salir, y aunque tampoco teníamos mucha hambre, no nos hemos podido resistir a hacer una parada mañanera en uno de los múltiples cafés para tomar un dulce típico y hemos entrado en el Shabby, que nos ha encantado por sus pasteles caseros y su ambiente acogedor.

calle Piwna, 20-26

Después hemos cogido el autobús que nos ha dejado enfrente del parque Lazienki. El autobús vale como un euro y hay bastante frecuencia. Lo que pasa es que se llena de gente y aunque pueda resultar un poco agobiante, es sin duda el mejor transporte público de la ciudad.

El parque Lazienki es el parque público más grande de Varsovia. En él se puede ver un conjunto palaciego, un lago y un jardín botánico.



A lo largo y ancho del parque nos encontrarnos con decenas de esculturas muy interesantes... 
                       

                         

Y multitud de especies de aves, peces y como no, las simpáticas ardillas. 



En parque además se puede visitar el Museo del Parque Real Lazienki en el que se pueden ver las obras de la colección real.
También se puede admirar la residencia de verano del rey Stanislaw August (el último rey de Polonia). El palacio se encuentra en una isla artificial rodeada de un lago al que se llega por medio de dos puentes.


Después de tanto paseito y como nos quedaba bastante cerca, hemos ido a comer a uno de los restaurantes mejor valorados de la ciudad y número 1 en tripadvisor, el Rozana. Nos ha dado un poco de apuro entrar con estas pintas, pero no nos han mirado mal en ningún momento. No es barato, para ser Polonia, pero se come muy bien por la mitad de euros que comeríamos en España en un restaurante similar. Así que os lo recomendamos sin duda.
De primero hay entrantes fríos y calientes, sopas (que aquí son muy típicas) y de segundos carnes y pescados de la zona. Los postres son "to die for". Vienen con el carrito y te los explican al detalle. Después de tenerlos tan cerca es casi imposible resistirse. Hemos salido rodando del restaurante.



calle Chocimska, 7

Hemos vuelto al centro que estaba atestado de gente para ver la decoración navideña en todo su esplendor. Por la mañana estaba bastante tranquilo, pero por la tarde no se podía ni caminar. Debe ser un buen momento para que las familias polacas salgan a pasear y sobretodo a comer. Había gente comiendo y haciendo cola para comer en todos lados. Se tiene que decir que hay cientos de cafeterías, pastelerías y puestos de gofres y dulces típicos.





Hasta la universidad tiene decoración e iluminación navideña.

Hemos cruzado el Stare Miasto perpendicularmente y nos ha llevado hasta La Barbacana, que es la muralla de la ciudad y que data del siglo XVI. Quedó casi totalmente destruida tras la II Guerra Mundial, pero posteriormente se ordenó su reconstrucción. Hoy en día se puede ver bordeando la Ciudad Vieja.


                               
Sobre las 17:15 hemos caminado desde el centro hasta el hotel (hay que quemar un poco tanto dulce), hemos recogido las maletas en el hotel y hemos ido hasta la estación que estaba a 10 minutos. 

En la estación Warszawa Centralna hemos comprado los billetes de tren (hay bastantes máquinas y está en inglés, con lo que es facilísimo coger los billetes) y hemos pillado el de las 18:50. Los trenes están bien, aunque para ser un viaje tan largo (casi 4 horas) los asientos no son demasiado cómodos y al principio la calefacción estaba tan alta que casi nos da un síncope. 

Sobre las 22:00 hemos llegado a Cracovia y hemos llegado en 10 minutos al hotel, así que no hemos visto mucho. Mañana Cracovia a tope!

Seguimos mundileando! Besicos a todos!